martes, 5 de febrero de 2013

Sueños de papel


Si tus sueños estuviesen hechos de papel, los doblarías
hasta convertirlos en barcos y dejarías que la corriente de una tarde lluviosa
se los lleve libres por los calles del mundo.
Les harías pliegos hasta que se forme un avión
para volar sin miedos el cielo, tocar las nubes y llegar hasta el sol.
Los cortarías en pedacitos y en cada uno escribirías una parte de eso que tanto querés decirle al amor.
Los picarías en mil partes para tirarlos bien alto y sentir que sos dueña de las estrellas.
Los tendrías más cerca, los podrías guardar para tenerlos siempre a mano y no olvidarlos jamás,
los podrías tocar y sentir que son más reales que nunca.
Ojalá tus sueños se hagan papel y en ellos escribas la historia de una gran vida.


Yo conmigo


Ahí está, parado, tranquilo, yo me acerco
y puedo sentir que nada le importa más en el mundo
que estar ahí, mirando por esa ventana los juegos que juega
y los sueños que sueña.
Inventa su vida y la arma como un rompecabezas,
solo puedo sonreír y estar feliz de verlo así.
Entonces me quedo a su lado, a mí lado, para que esa ventana
nos siga mostrando lo que no pensábamos ver.


Ahí, donde habita el alma


Ya no podía hablar, apenas si balbuceaba.
Tomé sus manos y comencé a contarle de un día en el río, de lo bien que la pasamos.
La voz se me quebraba en cada palabra
pero sus ojos, como los de un héroe, se encontraron con los míos y no hicieron más falta los sonidos.

En esa mirada encontré las de toda su vida, las que todavía me acompañan
y con las que me dijo cuanto me amaba.


miércoles, 29 de febrero de 2012

¿Que escuchás cuando todo se apaga?

-¿Que escuchás cuando todo se apaga?...

No escuchaba nada, su mente desesperada por la oscuridad repentina se aferraba a la esperanza de que todo se terminaría rápido, seguro era solo una broma, esto no podía ser real.
Pero el tiempo pasaba, empezó a sentir el cuerpo más pesado y casi no podía sostener recta su cabeza, frente a él pasaban miles de imágenes sin sentido que lo mareaban cada vez más. De pronto, con susurros empezaron a dibujarse líneas y puntos, se juntaban y llenaban de vida a los objetos que lo rodeaban, éstos se hablaban entre ellos, se preguntaban como estuvo su día y en lo más interesante de sus charlas una niebla húmeda empezó a formarse, se acumuló en el techo y dejó las manchas más tristes que alguien pueda ver, se sentía hipnotizado, no podía dejar de mirarla y mientras más lo hacía una inmensa pena invadía sus entrañas dejando que unas lágrimas escaparan de sus apretados ojos. El frío de su llanto lo sacó del trance y vió como los objetos que tan animados se contaban sus aventuras ahora yacían a su alrededor.

-Es la niebla, absorbe de a poco los sueños que no vives, hasta que termina por llevarse tu alma.

Su corazón empezó a latir fuertemente al escuchar esas palabras, un sudor frío recorría su frente y trataba de reconocer esa voz, de donde venia, quién era...

-No, no soy lo que temes, soy una segunda oportunidad

miércoles, 2 de febrero de 2011

Llamada de un corazón méndigo a la nostalgia

  Inicio este afanoso y descarado propósito de conectar con las artes cuentistas recordando un momento en la historia de Salta donde el espíritu del barrio de Flores, territorio del Ángel Gris, se poso en el pequeño barrio Don Emilio.
   Allí este melancólico suspiro encontró siete almas donde echar raíces: Adrian, el tango que siempre sonaba aunque se cambiara de radio, tenía el don de conocer todas las canciones; Tomás, el amante empedernido, sus romances correspondidos y los no tanto fueron legendarios y esenciales en muchas andanzas; Beto, el tren que pasa dos veces, aventurero como pocos, cuando la suerte se le negaba él estaba dispuesto a darle otra oportunidad; Diego, el eterno buscador del destino, creía encontrarlo en cada actividad que emprendía; Alfredo, el que se animó a salir con una geminiana, más adelante se explicará la gravedad del caso; Nicolás, no tenía ni un pelo de tonto, es más, no tenía ni un pelo, apasionado del ajedrez y un estratega invencible; Leonardo, el grillo del

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